Diagnóstico
Diagnóstico de la situación y problemática de la Universidad
Este diagnóstico sirve como punto de partida del Programa de Trabajo 2027-2031. Recoge lo que la comunidad ha planteado en distintos foros, lo que la experiencia al frente de la gestión de la Universidad permitió aprender y lo que las fuentes nacionales e internacionales documentan sobre el entorno en que nos corresponde trabajar. Es un apartado abierto, que habrá de enriquecerse con las observaciones que se reciban durante el recorrido por las unidades académicas y las sedes regionales.
El entorno internacional y nacional
Ninguna universidad puede planear al margen de su tiempo. Dos tendencias globales condicionan el periodo 2027-2031. La primera son los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas, cinco de los cuales conciernen directamente a la Universidad: fin del hambre, educación de calidad, agua limpia y saneamiento, acción por el clima y vida de ecosistemas terrestres. La segunda es la transformación tecnológica: la inteligencia artificial llegó a las aulas, también a las nuestras, más rápido que las reglas de las instituciones, y la agricultura digital todavía llega poco a las unidades de producción pequeñas y a las zonas de baja conectividad.
En el país, el campo vive tendencias que la Universidad está llamada a ayudar a revertir. En 2023, México importó cuatro de cada diez toneladas del maíz que consume, y la soberanía alimentaria es prioridad del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 y del programa Cosechando Soberanía de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER). La población que produce envejece, los jóvenes dejan la agricultura y la gran mayoría de las unidades de producción no recibe asistencia técnica: la Universidad forma precisamente a los profesionales que pueden cubrir esa falta. La agricultura es el principal usuario del agua concesionada y buena parte de los acuíferos del país carece de disponibilidad, de modo que la escasez de agua y la sequía condicionan la enseñanza práctica, la investigación de campo y el servicio a los productores.
La cobertura de la educación superior en México está por debajo del promedio de América Latina y el Caribe, y para la Universidad eso se traduce en una demanda de ingreso que supera con mucho los lugares disponibles. La pobreza se concentra en el medio rural y entre los pueblos indígenas, y varias de las regiones donde la Universidad tiene sede padecen altos índices de violencia; de esos contextos provienen muchos de nuestros estudiantes, para quienes Chapingo debe seguir siendo un espacio seguro y de oportunidad.
La situación de la Universidad
En el ámbito institucional, el periodo 2023-2027, que está por concluir, resolvió lo que durante décadas se había pospuesto: un nuevo Estatuto Universitario, aprobado por la Comunidad Universitaria en 2024. Corresponde ahora darle operatividad y cauce, de modo que lo alcanzado en el terreno normativo se traduzca en mejores condiciones para enseñar, investigar y servir al campo. La situación se presenta por las cuatro Funciones Sustantivas que establece el Estatuto y por las funciones adjetivas que las sostienen.
Enseñanza
La Enseñanza es la función por la que la Universidad imparte, de manera gratuita, educación de nivel medio superior y superior, para formar profesionales con juicio crítico y formación integral, capaces de contribuir a la solución de los problemas del medio rural. En el periodo 2023-2027, el H. Consejo Universitario aprobó nuevos programas educativos. De nivel superior, Medicina Veterinaria y Zootecnia, en la Unidad Regional Universitaria de Zonas Áridas; Ingeniería en Inteligencia Artificial en Agricultura, en el Departamento de Ingeniería Mecánica Agrícola; Ingeniería en Agricultura Regenerativa, en el Centro Académico Regional Morelia e Ingeniería en Agricultura Tropical Sostenible, en la Unidad Regional Universitaria Sursureste, estas dos con ingreso regional. De posgrado, el Doctorado en Ciencias Forestales, de la División de Ciencias Forestales; la Maestría en Ciencias en Nutrición Vegetal, del Departamento de Suelos, y la Maestría en Ciencias en Agricultura Multifuncional para el Desarrollo Sostenible, del Departamento de Fitotecnia. También se actualizaron planes de estudio, entre ellos el de la Preparatoria Agrícola.
La demanda de ingreso casi se duplicó entre 2023 y 2025 y llega de las 32 entidades del país; la mitad del nuevo ingreso de 2025 proviene de zonas de alta y muy alta marginación, pero ese año solo uno de cada veinte aspirantes obtuvo un lugar, lo que llama a la Universidad a sumar esfuerzos y continuar las gestiones que le permitan aumentar su capacidad para recibir a más estudiantes. La matrícula de las sedes fuera del campus central creció desde 2022 y en 2025 fue la más alta desde 2010; el reto es que cada sede consolide una vocación académica propia, ligada a la especialización productiva de su región.
Para dar cuenta del avance, y no solo de la actividad, necesitamos un sistema institucional de indicadores que siga a cada generación de estudiantes y mida su permanencia y su titulación; en 2025-2026 se elaboraron los instrumentos para dar seguimiento a los egresados de los 30 programas de nivel superior. La planta académica, por su parte, se encamina a un relevo generacional: en 2025, cuatro de cada diez profesores tenían 65 años o más, y una parte considerable alcanzará esa edad entre 2027 y 2031. Si la transición se planea, será la oportunidad de promover un relevo generacional necesario, con perfiles de excelencia para los nuevos tiempos, y de asegurar al mismo tiempo un retiro digno a quienes han dedicado su vida a construir la Universidad que hoy tenemos.
Investigación
La Investigación es la función por la que la Universidad genera el conocimiento científico y tecnológico que el campo y el país necesitan para aprovechar de manera sostenible sus recursos agropecuarios, forestales y naturales. Entre 2023 y 2026 se fortaleció no solo la investigación, sino también el posgrado. En 2026, el número de integrantes del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) fue el más alto del periodo. Con la convocatoria de 2025, los 27 programas de posgrado, quince maestrías y doce doctorados, obtuvieron el reconocimiento del Sistema Nacional de Posgrados por tres años, y entre 2022 y 2025 casi se duplicó el número de estudiantes del Programa de Formación de Nuevos Investigadores. Entre 2023 y 2025, la asistencia a la Presentación de Trabajos de Producción, Investigación y Servicio se duplicó.
No obstante, reconocemos que el número de proyectos de investigación registrados se redujo entre 2014 y 2024; aunque se ha identificado que los proyectos actuales son de mayor alcance, necesitamos que más académicos se involucren en ellos. También necesitamos atraer a más estudiantes al posgrado, cuya matrícula bajó entre 2021 y 2025. En el periodo 2027-2031, la tarea será orientar la investigación a los problemas del campo, con prioridad en el agua, el clima y la soberanía alimentaria, y lograr que los proyectos con potencial de aplicación produzcan, además de publicaciones, tecnologías, variedades, protocolos y materiales que lleguen a los productores.
Servicio
El Servicio es la función por la que la Universidad lleva su conocimiento al campo y a la sociedad, y su alcance es amplio: comprende la asistencia técnica y el servicio social a las comunidades rurales, la transferencia oportuna de las innovaciones científicas y tecnológicas, la extensión y la vinculación con productores e instituciones, y la colaboración en los planes nacionales de desarrollo. Con el Estatuto de 2024, el Servicio Universitario dejó la Dirección General de Difusión Cultural y pasó a la Dirección General de Investigación, Posgrado y Servicio, que coordina también los Centros Regionales, el Campo Agrícola Experimental y el Laboratorio Nacional de Investigación y Servicio Agroalimentario y Forestal; así, el servicio es ahora extensión de la investigación y transferencia de tecnología.
Entre 2022 y 2025, los Proyectos de Servicio Universitario pasaron de 32 a 55 y los productores beneficiados casi se cuadruplicaron, y en 2025 los proyectos llegaron a quince estados, con prioridad en las regiones de mayor marginación. Sin embargo, necesitamos documentar la adopción de las tecnologías validadas con los productores para saber qué cambia en el campo. Con una demanda de asistencia técnica que no se cubre y con la soberanía alimentaria como prioridad nacional, la Universidad tiene en los territorios un espacio que debe ocupar con sus Centros Regionales, Centros Académicos Regionales, su Campo Agrícola Experimental y sus laboratorios.
Difusión de la Cultura
La Difusión de la Cultura es la función por la que la Universidad preserva, difunde y acrecienta la cultura, en especial la del medio rural, y promueve la dignificación del ser humano para contribuir a una sociedad más justa y creadora; abarca, por eso, mucho más que las actividades artísticas. Comprende la educación cultural y artística y la formación integral de los estudiantes; el Museo Nacional de Agricultura, que conserva y divulga la historia y el conocimiento de la cultura agronómica de México, y la comunicación universitaria, que da a conocer la cultura en todas sus manifestaciones y los resultados del quehacer universitario.
En 2025, la Feria Nacional de la Cultura Rural superó los 200,000 asistentes y reunió a 281 comunidades indígenas, frente a 176 en 2024; la Capilla Riveriana y las salas permanentes del Museo Nacional de Agricultura recibieron más visitantes cada año de 2023 a 2025, y en 2025 concluyó, con el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, la restauración del mural de Diego Rivera de la Capilla, dañado por el sismo de 2023. En el ciclo 2025-2026, los talleres culturales atendieron a cerca de mil estudiantes. La Universidad reúne, además, a estudiantes de todas las entidades del país; más de la mitad del nuevo ingreso de 2025 se reconoce como parte de un pueblo originario o habla una lengua indígena. Los retos del periodo 2027-2031 son que la cultura, el deporte y la convivencia lleguen a todos los estudiantes, en el campus central y en las sedes regionales; que la Universidad cuente con una política de identidad que reconozca su historia, sus símbolos y su patrimonio, y que sus especialistas tengan un lugar en la conversación pública del país.
Funciones adjetivas
Las funciones adjetivas son las de orden administrativo que hacen posible el cumplimiento de las sustantivas: la administración y las finanzas, la normatividad y el gobierno, y los servicios asistenciales. Estos últimos son el corazón del modelo educativo de Chapingo: beca, alimentación o internado sostienen a la gran mayoría del estudiantado, y para muchos de nuestros estudiantes Chapingo es techo, alimento, comunidad y un proyecto de vida. En 2025, el internado alojaba a una proporción de la matrícula menor que en 2010; ampliar el alojamiento y la alimentación es, por eso, condición indispensable para seguir creciendo. En 2025-2026 concluyó la rehabilitación del Dormitorio Dos y comenzó la del Dormitorio Cuatro, y se gestionaron ante la Unidad de Inversiones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público los proyectos de comedor y de ampliación de dormitorios para 3,000 becados internos. En 2025, más de tres mil estudiantes eran menores de edad, lo que exige cuidados y protocolos propios.
La restricción financiera de la Universidad es estructural: el gasto en servicios personales absorbe la mayor parte del presupuesto y deja un margen reducido para operar y para mantener edificios e instalaciones. La tarea es que el ajuste se apoye en la eficiencia del gasto, en la revisión de la estructura y en la diversificación de los ingresos, y no en el mantenimiento ni en la operación académica.
En la normatividad y el gobierno, entre marzo y junio de 2025 el H. Consejo Universitario aprobó los reglamentos de funcionamiento de las cinco direcciones generales, y quedan por completar piezas centrales del nuevo Estatuto: la estructura de gobierno y de administración de las Unidades Regionales, la Defensoría de los Derechos Universitarios y la reglamentación del ingreso y la permanencia del personal académico, cuyo proyecto ya se turnó al pleno del H. Consejo Universitario. Ajustar la estructura al Estatuto es también la oportunidad de una reingeniería que revise las funciones duplicadas, la proporción entre personal administrativo y académico y los procesos que hoy no se miden.
Fuentes: anuarios estadísticos de la Universidad; Primer, Segundo y Tercer Informe de la Administración Central 2023-2027, publicados por la Unidad de Planeación, Organización y Métodos; fuentes nacionales e internacionales citadas en el Programa de Trabajo.
Problemáticas y oportunidades
Lo que el programa atiende y en qué se apoya
Siete problemáticas
Del análisis anterior se desprenden las problemáticas que el Programa de Trabajo deberá atender.
- P1Relevo generacional de la planta académica
Planear la reposición adscripción por adscripción, de modo que los nuevos profesores se incorporen a tiempo y aprendan de quienes han construido la Universidad.
- P2Lugares de nuevo ingreso insuficientes frente a la demanda de aspirantes
En 2025, de 48,335 aspirantes se inscribieron 2,390, uno de cada veinte; las sedes regionales son la vía para recibir a más estudiantes.
- P3Presencia de la Universidad en las regiones de alta y muy alta marginación
Fortalecerla en proporción a la demanda que ya atendemos desde el campus central es una forma directa de cumplir con lo que la Ley nos encomienda.
- P4Margen del presupuesto para la operación y el mantenimiento de edificios e instalaciones
Cada meta anual señalará con qué recursos se financiará, y será prioritario recuperar la inversión en conservación.
- P5Sistema institucional de indicadores y seguimiento de cada generación de estudiantes
Sin medición de la permanencia, la titulación y la acreditación, los informes acreditan actividad y no avance.
- P6Agua y clima como condiciones de la enseñanza, la investigación y el servicio universitario
Toda tarea en el campo deberá planearse a partir de la escasez de agua, la pérdida de superficie de granos básicos y la sequía recurrente.
- P7Gasto en servicios personales, eficiencia del gasto y ajuste de la estructura administrativa al nuevo Estatuto Universitario
Completar la arquitectura institucional que ordena el Estatuto mediante una reingeniería que elimine duplicidades, mida los procesos y oriente cada peso a la enseñanza, la investigación, el servicio y la difusión de la cultura.
Seis oportunidades
Para atenderlas, la Universidad cuenta con las siguientes oportunidades.
- O1Prioridad nacional de soberanía alimentaria y demanda de asistencia técnica a productores
El programa Cosechando Soberanía prevé atender a un millón de productores en 2030 y abre su componente de innovación a las instituciones que trabajan en los territorios, y la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) recomienda la participación de la Universidad en el abasto de semilla de frijol Negro Chapingo y en la cadena del café.
- O2Demanda creciente de ingreso de jóvenes del medio rural y de localidades marginadas
Ya llegamos a quienes más lo necesitan; el reto es abrirles más lugares.
- O3Asistencia estudiantil y proyectos de dormitorios y comedor registrados ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público
Su financiamiento permitiría ampliar los servicios de alojamiento y alimentación, condición indispensable para crecer.
- O4Especialización productiva de cada región como base de la vocación de su sede
Cada sede puede convertirse en referente académico de su región, en lugar de repetir la misma oferta educativa.
- O5Normatividad actualizada y capacidades académicas instaladas en investigación y posgrado
El posgrado en agronomía y veterinaria representa menos de 1 % de la matrícula nacional de posgrado: es el campo con menor competencia en el país y con mayor espacio para crecer.
- O6Capacidad académica en inteligencia artificial aplicada a la agricultura y transformación digital de la Universidad
Sobre el programa de Inteligencia Artificial en Agricultura puede construirse una agenda de lineamientos, agricultura digital y extensión digital al servicio de los productores.
Atender estas problemáticas apoyándonos en estas oportunidades es la tarea que da sentido al Programa de Trabajo 2027-2031: cada uno de sus compromisos responde a alguno de los puntos aquí señalados, y cada informe anual de actividades habrá de dar cuenta de su avance ante la Comunidad Universitaria.
